Wed 22 de Jun de 2016

5 caminos para enviar emailing sin ser spam


Enviar emailing es como jugar al monopoly: si eliges el camino correcto, ganas. 

 

Para enviar emailing eficaz hay que seguir las señales. Vivimos rodeados de ellas. De humo, de tráfico, de emergencia. Incluso cuando tomamos una decisión, estamos escogiendo una dirección y no otra, con todas las consecuencias que ello implica. Girar a la izquierda o a la derecha no siempre es fácil y podemos equivocarnos si no hemos tomado las precauciones necesarias.

 

ALGUNOS DATOS CLAVE

 

Cuando se habla de la entregabilidad al enviar emailing se hace referencia a todas las señales que los expertos en email marketing descifran para que el email llegue a su destino y no se pierda. Y no hay que temer al uso de este canal de marketing, ya que el 96% de los internautas consulta su email, al menos, una vez al día; y además, se espera que para 2017 existan 4,9 billones de cuentas de correo, según datos del Email Statistics Report 2013-2017 de The Radicati Group.

 

Con tantos usuarios en activo, el email marketing se ha consolidado como la estrategia de marketing directo más rentable. Su ROI es altamente elevado en comparación con otros canales, ya que por cada euro invertido hay un retorno medio de 43 euros. Esta cantidad es consecuencia de la interacción entre los internautas y las marcas pues el VI Estudio Anual Mobile Marketing de IAB SPAIN cifra en 83% al total de usuarios que consultan sus emails a través del teléfono móvil al menos una vez a la semana y la mitad, el 48% de ellos, consulta las newsletters de marcas y tiendas al menos una vez al día.

 

Con los números a favor, este canal de comunicación precisa seguir las indicaciones correctas para no convertirse en spam y sacar provecho de todas las ventajas. Es como jugar al monopoly: si sigues el camino correcto, ganas rentabilidad, visibilidad y proximidad con tus contactos. Prepara tu ficha que comienza la partida con estos 5 caminos para mandar emailing sin acabar en el spam:

 

Avenida del opt-in

 

 

Te toca empezar el juego y aún no te sabes del todo las reglas básicas. Sabes que diseñar newsletters es muy fácil y puedes llegar a pensar que una estrategia de email marketing solo consiste en decorar tu mensaje con una plantilla atractiva y darle al botón de enviar sin más. Cuidado, no estás tomando la ruta adecuada desde el principio.

 

Parece tentador escoger el atajo de la base de datos comprada. Piensas que vas a enviar emailing a miles, incluso millones, de destinatarios y que eso implica una tasa de apertura mayor de tu email. Llegas incluso a cuestionarte que si es tan fácil cómo es que nadie lo hace más a menudo. Hasta imaginas que es una práctica legal.

 

Los comienzos no son fáciles y el callejón sin salida del spam está más cerca de lo que crees. La idea básica para triunfar en email marketing es concisa: mandar el contenido adecuado a la persona correcta. Optar por las bases de datos compradas no solo hará que tu newsletter sea marcada como spam, sino que enviar información comercial a contactos que no han dado su consentimiento es ilegal en España y puede acarrear multas de hasta 600.000 euros, según recoge la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI).

 

La mejor opción para evitar problemas legales es tomar la Avenida del Opt-in. No solo perderás tu reputación enviando emails a diestro y siniestro, sino que, como ves, no es rentable. El opt-in consiste en enviar información a personas que sí hayan dado su consentimiento y quieran estar al día de tus novedades. No te preocupes si al inicio son pocos, piensa que siempre es mejor contar algo a quien está dispuesto a escucharte (o leerte, en este caso). Un truco para conseguir una base de datos limpia y legal es ofrecer incentivos a quien se registre en tu newsletter (un cupón de descuento, una oferta exclusiva de bienvenida, un contenido específico…). De esta forma, no solo cumplirás con la ley sino que tu tasa de apertura incrementará pues tu mensaje será bien recibido entre tus contactos y no marcarán el correo como spam.

 

 

Glorieta del remitente oculto

 

Seamos sinceros. Cuando nos llega un correo sin nombre y con el remitente vacío, ¿lo abrimos? Ya es raro que ese email pase los filtros anti-spam de los servidores de correo electrónico y más extraño todavía que alguien lo lea. Si no sabemos de dónde procede, quién sabe lo que puede haber en su interior.

 

Las técnicas de intromisión y suplantación de identidades para obtener datos de los usuarios así como los clásicos virus y troyanos que siguen circulando por la red se amparan en este tipo de técnicas para que hagamos clic. A todos nos suena algún que otro caso de phishing y este tipo de correos genera desconfianza entre los internautas.

 

Para evitar pasar por amenaza o spammer es mejor no coger la glorieta del remitente oculto y apostar por el sendero de la identificación. Piensa que ahora trabajas un nuevo canal de marketing y no tiene sentido alguno querer pasar desapercibido entre tus contactos y futuros clientes, así que no hay razón alguna para no darte a conocer. Por ello, es fundamental que te presentes no solo en el mensaje sino también en el apartado del remitente. Recuerda que lo ideal es incluir tu nombre propio seguido del nombre de tu empresa o marca, así personalizas el email con un nombre real de persona humana y cualquier persona rápidamente identifica quién le escribe y de dónde.

 

¡A la cárcel por enviar emailing con demasiada frecuencia!

 

 

¡Vaya, parece que has caído en la cárcel! En el juego, una leve multa te evita estar varios turnos sin tirar pero en la vida real salir del spam es más complicado. No te la juegues con tus destinatarios y recuerda que hay que tener una periodicidad en los envíos pero tampoco hay que pasarse.

 

Todos estamos registrados en la típica newsletter de ofertas y descuentos de la ciudad donde residimos y hay días que recibimos tres o incluso cuatro newsletter (a veces repetidas). Es un error abusar del emailing y, además, optar siempre por puros correos comerciales. Si bien es cierto que nuestro objetivo puede ser obtener un beneficio comercial a través de la venta de un producto y/o servicio, hay que ofrecer también otro tipo de contenido al destinatario para que no se canse de nosotros.

 

Las ofertas y promociones están muy bien, pero aportar conocimiento al usuario también se agradece. Dependiendo del sector al que te dediques, ofrecer contenido relevante al contacto de vez en cuando no está de más. Ya sea un breve artículo, una anécdota, recomendaciones, algún post en redes sociales… no solo te ayudará con el posicionamiento de tu empresa en internet sino que también  mejorará la reputación de tu marca.

 

Plaza de la Segmentación

 

Detenerse en este enclave del email marketing dará un plus a tus informaciones y te alejarás no solo del correo no deseado sino que disminuirá tu tasa de bajas. Piensa ahora como un internauta más de la red que recibe mensajes en su correo. Imagina que te llega un 2x1 en gafas y resulta que ves bien. O un descuento en slips de última moda y eres chica. Incluso una nueva ruta para ciclistas en la ciudad y no sabes coger la bici… ¿Cuál sería tu reacción, de asombro o de decepción?

 

En estos casos se ha producido un error garrafal al diseñar la newsletter fruto de una falta de información de la base de datos. Dependiendo de tu área de actividad, hay productos específicos para un tipo de persona, ya sea según su género, su edad, su localidad, sus gustos… Esto se conoce como segmentación y no es más que aplicar estas variables a la campaña que piensas lanzar. En esta plaza retomamos la idea previa de enviar emailing específico a la persona adecuada. Cuando se recibe una información que no tiene nada que ver ni con nuestro género ni con nuestros hábitos lo primero que pensamos es que el email lo ha enviado una máquina sin alma que no nos conoce y, por tanto, no tenemos por qué recibir información de algo extraño que, además, se equivoca.

 

Una técnica para conocer a tus contactos y poder enviarles lo que más les interesa es incluir, de vez en cuando, algún formulario en tu newsletter o alguna encuesta en tu web que incite al lector a expresarse y a contar sus hábitos.

 

Estación del enlace de baja

 

 

Una estación es un cúmulo de historias. Gente que llega y gente que se va. Hay quienes se marchan por voluntad propia y quienes lo hacen obligados por diversas circunstancias. En nuestro caso, quizás hemos hecho todo lo posible para no ser unos spammers y ofrecer un contenido ajustado a los intereses del destinatario pero, igualmente, coge las maletas y continúa su vida por el tablero de la newsletter.

 

En esos casos, no queda otra que asumirlo. Lo mismo es un “hasta pronto” y acaba volviendo, eso nunca se sabe. Igualmente hay que tomarse la baja con resignación y, además, facilitar una salida digna. Con esto nos referimos a incluir el enlace de baja en todas y cada una de las newsletters para que el usuario tenga siempre la opción de darse de baja. Del mismo modo, conviene no complicar la salida agobiando al contacto con preguntas inoportunas, promociones de última hora o formularios sin sentido. Ya ha habido tiempo de ofrecerle todo eso antes y, por lo que sea, no es lo que esperaba. Así pues, recomendamos un enlace de baja que indique claramente la salida del servicio y que dicho link derive en una página web para confirmar la baja de la suscripción.

 

Estos son los caminos clave para enviar emailing sin llegar a convertirse en un discípulo del spam. En cada casilla que mandemos mensajes hay que replantearse de dónde venimos y qué queremos conseguir, siempre respetando la legislación vigente y sin abusar del correo comercial para no saturar a las personas. Caminante no hay camino, se hace camino al mandar newsletters.

 

Autor: Carlos Cuéllar de Mailify España.

Veintitantos. Periodista e Internacionalista. Apasionado del #MarketingDigital y #SocialMedia. Especializándome en email marketing porque la arroba es bella. Vive, comparte y aprende. 

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